CAPÍTULO 87: HUYE CONMIGO
La voz de Akira rompió el silencio con una dulzura desconocida, su tono era melodioso y al mismo tiempo imponente, como si cada palabra que pronunciaba hiciera vibrar la tierra bajo sus pies. Thane, aun abrazándola, sintió un escalofrío recorrer su espalda. El lobo en su interior se agitó de inmediato, impulsado por una necesidad instintiva de inclinarse ante ella, de reconocerla como una Alfa. Jamás había experimentado algo así, y la magnitud del poder que emanaba de