CAPÍTULO 72: UN ENCUENTRO INESPERADO
Akira huyó de aquella habitación mientras las lágrimas le corrían por las mejillas. Estaba harta de sufrir, harta de no ser reclamada ni tampoco rechaza por Thane, harta de que Kael la usase y de sentirse indefensa.
Lo único que ella quería era vengar a su hermana, y ahora que sabía la verdad de lo que había ocurrido, la única cosa que podía hacer era impedir ese sacrificio y terminar con la magia oscura con la que el Rey estaba jugando.
Se echó en la cama y