CAPÍTULO 17: LA PRIMERA PISTA
Akira permaneció inmóvil en su escondite, apenas respirando mientras escuchaba la conversación en el salón del consejo. El ambiente estaba cargado de tensión, y cada palabra que pronunciaban los líderes de la manada calaba en sus oídos con una gravedad que le helaba la sangre.
El rey, un hombre de presencia imponente, se mantenía de pie al frente de la mesa. Su rostro se veía impoluto, joven y hermoso a pesar de las batallas que había vivido. Mostraba una severidad