Alexander miró a Rachel con seriedad, sus ojos brillaban con determinación. Temía romper su burbuja de felicidad, pero se había prometido a sí mismo no habría más secretos con ella.
—Tengo algo que decirte —dijo, saliendo de encima de su cuerpo y rompiendo su unión, soltando un gemido por la sensibilidad.
Rachel lo miró con preocupación.
—Es respecto a Evelyn y Máximo... y también a Víctor y su manada —dijo Alexander con preocupación.
—Esto es mi culpa... —comenzó Rachel con voz temblorosa, per