Narrador
—Te ves mejor el día de hoy, hijo. —Belcekar se dirigió a Athius, que se hallaba desayunando en el salón comedor de entrada.
Él estaba extasiado de poder, su aura había regresado a la normalidad y tuvo una noche de cacería y entrenamiento tan furtivo que apenas si lo recordaba. Aquella cosa que le dio Mina logró borrar toda esa debilidad que estaba afectándolo. Se sentía agradecido por eso, ahora que tenía la mente más clara lograba distinguir que actuó como un tonto y estaba siendo ma