Narra Kaia
La puerta explotó.
No se abrió, explotó. Madera y metal volando hacia adentro en una explosión de poder puro que hizo temblar las paredes.
Nox estaba en el umbral, pero no era el Nox que conocía.
Los cuernos habían emergido. Negros, curvados desde su cabeza, con ese brillo oscuro que parecía absorber la luz. Las alas se desplegaron detrás de él, enormes extensiones de plumas negras que llenaron todo el espacio disponible. Sus ojos ya no eran oscuros. Eran azul eléctrico, brilland