Nox me cubrió con su cuerpo y sus alas, tomando el impacto directo. Escuché su gruñido de dolor cuando la magia lo golpeó.
—¡Nox!
—Estoy bien —jadeó, aunque vi sangre goteando de varias heridas nuevas.
Kaerith no había sido tan afortunada. La onda la había lanzado contra un edificio. Se levantó lentamente, cojeando visiblemente.
—Malditas brujas —escupió, limpiando la sangre de su boca.
Nathaniel seguía en su posición, demasiado lejos para haber sido afectado. Otra flecha voló, pero esta vez fu