Narra Nox
Desperté antes del amanecer con Kaia acurrucada contra mi pecho, su respiración profunda y regular indicaba que seguía dormida. La luz tenue apenas comenzaba a filtrarse por la ventana, tiñendo la habitación de tonos grises.
Hoy era el día, hoy acabaríamos con las Trece Llamas de una vez por todas, o moriríamos intentándolo.
Mi brazo se apretó instintivamente alrededor de su cintura, atrayéndola más cerca. La idea de lo que estaba por venir, de ponerla en peligro deliberadamente como