Mundo ficciónIniciar sesiónHoras más tarde salgo del hospital y me dirijo a uno de los centros comerciales que recordaba venir como Abel, siempre observábamos con detenimiento los escaparates de dulces entre otras cosas, por lo que pisar el sitio me hacía revivir cosas que removían sentimientos confusos. Hago a un lado todos esos pensamientos y me dedico a ver vestidos y comparar precios. Todos me parecieron de lo más caros, resignada, cami







