Capitulo 27: El no puede ser tan malo.
Nathaniel frunció el ceño dejando salir algunas maldiciones de su boca, para seguidamente agarrar la muñeca de Kristy con fuerza.
— ¡AHH! — Gritó ella al ser empujada cayendo sobre el colchón de la amplia cama.
Nathaniel la retuvo de ambas muñecas con sus manos, quedándose sobre ella.
Los ojos azules de ese hombre la veían fijamente, la expresión fría y molesta que él le dedicaba causó que Kristy sintiera temor.
— ¿Estás dispuesta a acostarte conmigo si yo quiero? ¡JA! ¡No seas tan sinvergüe