Me dirigí con mis Betas a el punto de reunión, más bien algo así como la asignación de trofeos. Tras cruzar el umbral, todo se quedó en silencio, las hembras ya estaban formadas, todas con sus miradas fijas en el suelo menos una.
Sus lindos ojos almendra, esa mirada retadora, que buen material de hembra pensé...
comenzé a caminar entre ellas una a una, las que tenían heridas de guerra estaban casi curadas por lo que podrían trabajar. más sin embargo al llegar con la de ojos desafiantes, pod