James
Pasaron dos meses, todo volvía a una aparente normalidad. Poco a poco la manada se lamia sus heridas y esperaban sanar. Todos menos yo, Mi dolor aún cuál el primer día.
Extrañaba su sonrisa, su aroma, su candor. Recordaba lo felices que habíamos sido y ahora ya no quedaba nada.
Su aroma, ya había días que había desaparecido. Soñaba despierto con verla pasar por el umbral, con oírla retarme y con su casual irreverencia, por qué así era ella.
Iván ven ahora- llame a mi mano derech