El eco del bastón resonó en el solitario pasillo, rompiendo el silencio. Iba acompañada de una sacerdotisa con atuendo más sencillo, pero no necesitaba una guía para saber dónde estaba cada columna o cada figura que se inclinaba a su paso. Incluso donde estaban las sombras deformes, que parecían apartarse instintivamente antes de que pudiera tocarlas.
Se detuvieron frente a una puerta donde percibió una energía espiritual familiar. Al instante, la puerta se abrió antes de que la sacerdotisa qu