—Suena bastante acertado. La pregunta es, ¿qué quieres abordar primero? Todo parece estar conectado de alguna forma, pero ¿qué es lo que va a empezar a darnos respuestas y darle sentido al resto?
Movió la cabeza para acomodarse bajo mi barbilla y empezó a frotar su nariz de arriba a abajo por mi garganta. Mi pecho vibró, pero no podía decir con certeza si era mi lobo o yo ronroneando ante su contacto. Sentí que sus labios se curvaban en una sonrisa sobre la piel sensible de mi cuello. Mi cuerpo