Elara
Me senté en el asiento trasero como una niña. Walt no dejaba de mirarme por encima del hombro con asco. Se sentía como aquella vez en primaria cuando le conté a mi papá sobre unos chicos que fueron crueles conmigo. Quería manejarlo yo sola, pero parte de su comportamiento se pasó y mi padre los mandó llamar. Me dieron la misma mirada.
Ben nos sobresaltó a ambos cuando abrió la puerta con algo de brusquedad, nos lanzó una mirada dura y luego tomó su asiento y encendió el motor. Copyright ©️