—Ni de chiste. Métete en la cama para que podamos dormir. —Enarcó una ceja y me di cuenta de que mi loba estaba ronroneando.
“¿¡Quieres parar?!”
“¿Qué? Es autoritario y dominante. Nos gusta lo dominante. Me pregunto si le molestaría que nosotras…”
“¡No termines ese pensamiento! No voy a masturbarme en su cama mientras él está acostado en el suelo junto a mí. Pervertida”.
“¿A quién le dices pervertida? Tú les haces caso a tus amigas y te desahogas”.
“Eso es diferente”.
“¿¡Cómo?!”
Antes de que pud