Recuerdo de Eliza
Me encantaba ese olor a lavanda, salvia, rosas y tierra del jardín, ahí sentía mi magia cosquillear en los dedos. No podía esperar a que se manifestara. Mamá decía que debía ser pronto. La magia de mi hermana había despertado temprano porque éramos las hijas de la Suma Sacerdotisa. Mi hermana era muy poderosa, pero mamá decía que la mía se sentía aún más fuerte. Decía que la magia llegaría cuando estuviera lista y cuando nosotras estuviéramos listas para ella; que siempre sabía