Ryker
Nunca en mi vida había caminado tanto de un lado a otro. No estaba preocupado ni ansioso. No creía estar nervioso, pero Kennedy estaba pasando tiempo conmigo por voluntad propia, fuera del entrenamiento y de los asuntos de la manada. Se estaba interesando en la manada como debería hacerlo una Luna. Toda aquella relación se estaba volviendo real por primera vez. La deseaba. Es decir, siempre la había deseado, pero en ese momento no era solo físicamente. Ella era importante.
—Ryker, siéntate