Kennedy
Mientras observaba, supe el momento en que Bennet me encontró. Tal vez mis suposiciones no estaban tan equivocadas. Podía sentir su presencia como la presión de una tormenta. Me empujaba desde cualquier dirección en la que se estuviera escondiendo de mí. Estaba detrás de mí, a mi derecha. Probablemente detrás de un árbol. Ni siquiera tuve que mirar para saberlo.
Una constante, siempre allí, siempre vigilando, solo que no lo suficientemente cerca como para ser un consuelo. Entonces me go