CAPÍTULO 38**
No puedo evitar rodear a Greyson con mis brazos por detrás y sollozar en su camisa. Me siento tan violada, como si no fuera más que un juguete que Jack pudiera agarrar y usar a su antojo.
Grey se da vuelta rápidamente en mi abrazo, se arrodilla en el suelo y me envuelve en un cálido y grande abrazo. Besando mi frente repetidamente, me dice :
— Estoy aquí, shhh. Estoy aquí. Vas a estar bien,
Besando las lágrimas de mis ojos.
Esa es la diferencia entre Greyson y Jack.
El toque de Gr