Amira lo miró en silencio, obligándolo a hablar. Quería conocer la verdad sin hacer preguntas que le dieran a ese ser frente a ella la oportunidad de ocultar algo. Su experiencia en los negocios le había enseñado que: "El primero que habla, pierde". Así que, con una mirada fija y sin decir palabra, dejó claro que esperaba respuestas.
Iván, por su parte, la observó detenidamente, buscando en sus ojos algún destello de Zeus. Esa chispa roja de poder que él sabía que pertenecía únicamente a ese Alf