—De ti no quiero más que tu desaparición. —Isabel lo miró a los ojos. —No provocas más que asco en mí y si piensas que voy a ceder solo por mi hijo, estás muy equivocado. —Sin mirar atrás, sin notar el caos en los ojos llorosos de Ares y sin recordar que no había vendido nada, se marchó dejándolo todo atrás.
Ares miró a su hermano, muy orgulloso para demostrarle la súplica que Trevor luchaba por expresar, así que Logan, viéndolo solamente como un arrogante que ahora tenía un arma más en contra