La confirmación llegó de la persona menos esperada.
Una criada de Elya.
Se llamaba Nessa.
Tenía unos diecisiete años y normalmente caminaba mirando el suelo.
Kael la encontró porque había sido ella quien ayudó a Elya a vestirse el día de mi caída.
Nick no me permitió asistir al principio.
Esta vez fui yo quien insistió.
—Hablan de mí.
—Serafine.
—No quiero enterarme después.
Nick me miró.
Pensó.
—Está bien.
Aquello todavía me sorprendía.
Entramos en una sala pequeña.
Nessa estaba sentada frente