Nick no dijo nada.
Eso fue peor.
Sus ojos pasaron de mí a Darien.
Después otra vez a mí.
Sentí frío en los brazos.
Darien levantó las manos ligeramente.
—Majestad.
Nick entró.
La habitación pareció hacerse más pequeña.
—¿Qué haces aquí?
La pregunta fue para Darien.
Su voz era demasiado baja.
—Buscaba una capa.
—¿Con ella?
—Ella entró después.
Nick miró la puerta rota.
—¿Y terminó cerrada desde fuera?
—Exacto.
Una mujer detrás soltó una risita.
Nick giró la cabeza.
La risa murió.
Elya estaba apo