Cargas del pesado.
— Mírate, te ves hermosa— Sonreí dudosa.
— ¿Entonces nos iremos ya?— Asintió.
— Ya está todo listo. ¿Segura que no te asusta navegar?
— En mi vida he ido a una isla señor Grossver. En realidad— Suspiro. — Nunca había visto el mar así que, estoy entusiasmada por ir a esa isla.
Su semblante se volvió un poco frío.
— Leinad, tu vas a protegerme. ¿Porqué habría de preocuparme?
— Solo serán unos pocos días, de igual manera, Giovanny tiene asuntos que tratar aquí en Estados