Dela iremos por el almuerzo, ¿quieres algo?—Niego, y doy un largo suspiro.
—Gracias Camila pero debo inspeccionar al conejo de la Sr. Milton.
—Tus manos son mágicas, gracias a ti varios animalitos regresan a sus casas sanos y salvos—. Sonrío y me despido de mi compañera de trabajo .
Cierro el mostrador y regreso atrás para verificar a mis pequeños pacientes.
Abro la jaula de Copito y pongo mis lentes a un lado.
— Bien amiguito es momento de que regreses ha tu casa—. Quitó su vendaje dejando a l