—Voy a extrañarte papá— este me da un fuerte abrazo antes de despedirse de mamá.
La semana había terminado. Desde el accidente que tuve donde vomité en el gorro de Sartori, no he vuelto a verlo. Por lo que decían los demás, no vendría en toda la semana, y ciertamente no debía importarme.
Hoy desgraciadamente mi padre tenía que regresar a Nueva York, al parecer lo necesitaban con urgencia en un nuevo caso, del cual no podía negarse a participar. Aunque estaría de vuelta en cuanto el juez lo auto