Rellené mis labios de un color rosa cereza, respiré profundo y me di otra mirada al espejo.
« Eres hermosa recuérdalo» me repetí
Me había colocado una falda de tela cálida color gris. Medias oscuras, suéter color crema y un abrigo negro. Me miraba bien, me miraba siendo yo misma.
«Que no te importe, de verdad que no te importe»
Ya no lo amo. Ya no significa nada para mí. Ni siquiera pensaré en él.
Quise golpearme a mí misma por ello.
— ¿Por qué es tan imposible olvidarte?
Las cosas siempr