•Una verdad muy Agria•
— Hace un poco de frío. No me puedo imaginar cómo será el campo. ¿Crees que aún esté nevado— Preguntó la rubia.
— No lo creo Stelle.
— ¿Sigues molesta por abrir mi bocota?— Negué sonriendo.
— Tenía que verlo algún día. Tan solo estaba posponiendo todo más de lo que debería. Igual no importa. Créeme no me afecta— Traté de verme segura.
— Si claro. No te afecta.
Indagué en mis mensajes de texto, Mamá me había saludado, ella y yo hablábamos quizás dos veces al mes. Papá y Bá