Pocos días después de mi regreso, se publicaron los resultados de los exámenes nacionales de admisión universitaria.
Ese día, mi familia y la de Alex se reunieron a comer en mi casa. La mesa estaba cubierta de comida y el ambiente era animado y cordial.
Todos daban por sentado que Alex y yo elegiríamos la misma universidad y seguiríamos cuidándonos mientras estudiábamos en la misma institución. Al fin y al cabo, éramos amigos desde la infancia, teníamos calificaciones parecidas y habíamos hecho