—Buenos días... ¿Diga? —Dice Albert al contestar una llamada entrante de Alexander.
—¡Hola Albert! Soy Alexander. ¿Cómo has estado?
—Excelente. ¿A qué se debe tu llamada?
—Ya está todo listo para dar inicio a lo acordado, pero necesitaré tu presencia aquí para los trámites legales y todo este papeleo.
—¿Dentro cuántos días debo estar allá?
—Lo antes posible...
—Bien, en dos semana estaré allá, debo dejar todo en orden acá.
—Perfecto. Iré coordinando todo. ¿Cor