Algunos días habían transcurrido desde que Alexander despertó, su rostro poco a poco se desinflamaba y los moretones se disipaban, dejando ver sus facciones con el paso de los días; con algunos ejercicios y fisioterapia estaba recobrando su movilidad habitual, que, aunque no estuvo tanto tiempo en coma, bastó para atrofiar algunos músculos de su cuerpo. Albert seguía quedándose en las noches a cuidar de él, en caso de no poder lo hacía Frank, Avril o Corina; sus padres aún no estaban ent