Capítulo 8. Lecciones prohibidas
En clase, me mantenía concentrada, y él me trataba con fría profesionalidad. Pero había momentos, pequeños destellos, en los que nuestras miradas se encontraban y el aire entre nosotros se volvía denso, cargado de algo que ninguno se atrevía a mostrar.
Una vez, mientras explicaba un concepto sobre la ética empresarial, sus ojos se cruzaron con los míos.
El tono de su voz bajó un poco, y por un instante, me pareció que no estaba hablándole a la clase, sino solo a mí. Era como si esa lección fuer