Capítulo 26. Entre dos mundos
Al día siguiente en el campus, el aire me parecía más pesado que de costumbre. La luz del sol caía sobre los edificios de ladrillo, pero yo sentía una sombra detrás de cada paso. Todavía sentía la adrenalina de lo que había pasado con Alejandro, una mezcla de euforia y un terror frío que me recorría la espalda.
Mi piel me parecía más sensible, mi respiración más consciente. Caminaba con la cabeza gacha, temiendo que alguien pudiera leer en mi rostro el secreto que escondía. Cada mirada casual e