Tres semanas después de su parto ocurrieron dos cosas que vinieron a trastorcar el mundo de Katerina.
La primera de ellas fue que Vladimir apareció un día en la casa con un bebé de dos meses y una niñera. Katerina y sus cuñadas estaban en la habitación de Alexa como llamaban a recién nacida cuando él entró con el niño en brazos
Katerina palideció, su mirada se volvió feroz.
―¡Oh, por Dios! Vladimir ¿cómo pudiste? ―exclamó Alexandra.
Tatiana se dirigió a la niñera para quitarle el niño de los br