―¿Qué quieres ir a dónde? ―preguntó Gema sorprendida.
―A un club de estriptis ―respondió Claudia con mirada divertida.
―Hay tipos buenorros allí, pero ¿no te da un poco de repelús? ―indagó Gema fingiendo un estremecimiento.
―No quiero ir a ligar a un club de estriptis para mujeres, quiero ir a uno para hombres ―afirmó categóricamente Claudia, aunque su sonrisa tenía un poco de picardía.
―¿Y para qué demonios quieres ir a un club de estríper a ver a un grupo de guarras restregarse contra los hom