Anna se mira al espejo y el reflejo que tiene en frente la hace sonreír.
Vittoria y Gretta la ven con una enorme sonrisa, admirando la belleza que la chica desprende con elegancia e inocencia. Esta vez Gianna no está con ellas porque no se encuentra del todo bien, ya que el embarazo no la está haciendo pasar muy bien, pero definitivamente el que peor la está pasando es Fabrizzio, que no sabe cómo darle gusto.
—Hija, estás preciosa.
—Yo digo que es una princesa, ese velo te hace ver tan hermosa