Le gustaba esa actitud suya, así que no refutó nada y fue a su escritorio para comenzar a revisar mientras Damián se quedó para hacer unas llamadas y sin darse cuenta ya eran las tres de la tarde y estaba sin comer.
—Pensé que te habías ido, tuve que salir a una reunión con el secretario de turismo y te vi tan concentrada que no quise molestarte, regreso y me dicen que sigues aquí.
—Ven, quiero mostrarte algo —le dijo, ignorando por completo el comentario que hizo Damián.
Se acercó hasta ella