Mientras tanto en la Hacienda había un alboroto en la habitación de Damián.
—¿Dónde estabas? Nos tenías preocupadas —le reprendió con molestia su madre, quien era la mas interesada en saber dónde había pasado la noche.
—Dormido ¿dónde iba a estar?
—Eso no responde a mi pregunta, Damián ¿Dónde pasaste la noche? —Exigió molesta.
—En una de las habitaciones del otro lado, mamá, ya que tú tuviste a bien instalar a Marissa en mi recámara sin siquiera consultarme.
—No recuerdo que te molestara mi p