Capítulo 22: Visitas No Planeadas.
La mañana llegó y Cristina se despertó temprano, desnuda, envuelta entre sábanas de seda. Abrió los ojos y miró a su lado. El cuerpo tibio de Miguel la rodeaba.
Apoyó un codo sobre la almohada y descansó la mano en su mejilla. Se quedó en silencio unos minutos, observando a Miguel, que dormía plácidamente a su lado. Un suave suspiro escapó de sus labios. Se quedó observándolo en silencio, como si quisiera memorizar cada uno de sus rasgos.
Después de un rato, se arregló con cuidado, tratando de