La sala de medios era pequeña y precisa. Alessandro había sido claro, cuando la organizó años atrás, que era una sala para comunicaciones privadas y no para transmisiones, y había sido construida en consecuencia. Sin elaborados sistemas de iluminación, sin fondos profesionales. Una sola cámara fija. Un escritorio sin nada encima. Dos luces posicionadas arriba y a cada lado que producían una calidad de iluminación que ella había visto en los rostros de personas que decían cosas verdaderas bajo c