El archivo legal del Grupo Gebrano ocupaba el piso treinta y uno completo. No era una sala que se supusiera visitar sin una razón. La mujer que lo administraba, llamada Yvette, que llevaba el mismo estilo de cárdigan oscuro en tonos ligeramente distintos y había sido custodia del contenido del piso durante diecinueve años, había mirado a Elara cuando llegó el jueves por la mañana con la expresión de alguien que decide si una llegada sin anuncio constituye un problema o un privilegio.
Elara habí