Al día siguiente, Brandon se despertó con una sensación extraña en el pecho. Una especie de pesadez que no lograba describir. Se sentó en la cama, sintiendo repulsión de sí mismo.
Esta vez no fue una pesadilla lo que lo hizo levantarse junto con los primeros rayos del sol; esta vez fue la certeza del desastre que había hecho.
Observó a su alrededor: la camisa tirada sobre una silla, los zapatos junto a la cama. La evidencia de que había perdido el control.
No pudo soportar el recuerdo. Se lev