—¿Crees que con palabras bonitas se solucionan las cosas? —masculló Julieta, con los puños apretados—. La única manera de que te perdone es que puedas devolver el tiempo y regresarme a mi madre.
Los ojos de Xander se abrieron muy grandes. No esperaba escuchar eso.
—Elena, yo no tuve la culpa de lo que le pasó…
—¡La tienes! ¡Claro que la tienes!
Y entonces, sin poder controlarse, lo empujó, haciendo que cayera de espaldas al suelo.
—¡Ni porque te arrastres de aquí al infinito voy a perdonar