9 años atrás…
La Elena de aquel entonces era tan insegura. Sus ojos, siempre tímidos, solían mirar desde la distancia la interacción entre Xander y la bonita novia que había traído a casa.
La señora Victoria estaba más que complacida con aquella muchacha; siempre ordenaba que se le atendiera bien. En una ocasión, ella se quedó un poco ida, hasta que la mujer gritó:
—¡¿No me has escuchado?! ¡Llévale el jugo, muchacha!
La bandeja que sostenía en su mano tambaleó un poco. No quería acercarse. Desd