Desde entonces, Elena procuró no acercarse a la pareja. La relación continuó con normalidad; cada día se veían más enamorados.
Una tarde, escuchó unos ruidos extraños provenientes de la habitación de Xander. Sabía que ellos dos estaban allí solos; ella pasó frente a la puerta de casualidad. Se quedó congelada por un segundo. Para ese momento, todavía era demasiado inocente como para comprender lo que estaban haciendo.
No fue hasta después que los vio salir a los dos con el cabello mojado. Él ib