Mundo de ficçãoIniciar sessãoAARÓN
Cerré la puerta de mi despacho en la Torre Kane, Sebastián estaba sentado frente a mi escritorio, dándole vueltas a un bolígrafo entre los dedos con su habitual aire de desinterés. Me aflojé el nudo de la corbata, saqué del bolsillo interior de mi saco las notas que había tomado tras el colapso de Amelia en el ático y las dejé caer sobre el escritorio.







