Mundo ficciónIniciar sesiónAARON
Me derrumbé en los brazos de mi abuelo, sintiendo que las piernas ya no me sostenían por el peso de la noticia. Las lágrimas de la impotencia me corrieron por la cara y por primera vez en mi vida, me olvidé de las apariencias ante el viejo. Me aferré a sus hombros, ahogando un gemido de dolor en la mitad del corredor de urgencias.<







