82. El diálogo
Mientras trataba de arreglarse la camisa y la falda arrugada, sus pensamientos se arremolinaban, confusos y llenos de preguntas. ¿Estaba loca? Se había dicho muchas veces a sí misma que todo lo que tenían era un contrato, que solo había besos y nada más. Eran besos que, aunque intensos, no significaban una relación real, al menos eso había querido creer. Pero lo que había sucedido hace unos minutos en el baño parecía desmentir todo eso. Cada vez que él la miraba, cada vez que le lanzaba aquella