74. El avistamiento
Heinz iba en su automóvil deportivo. Había pasado media hora desde la salida del trabajo. Entonces, en un parque lejano, divisó a Ha-na con Erik. Sonreían y comían helado, mientras caminaban por el camino. Su sangre hirvió de los celos al verlos. Intentó irse, pero frenó en seco. Motivado por la rabia, se bajó del auto.
Ha-na forzaba su sonrisa y fingía alegría. Al principio había sido más genuina, pero la verdad era que no estaba cómoda en su cita con Erik. No dejaba de pensar en Heinz. Todos l